Un bar de la Carrer Antic de Bofarull nos avisó un jueves co
Un bar de la Carrer Antic de Bofarull nos avisó un jueves con el cierre metálico atascado a media altura, ni arriba ni abajo, con el dueño sin poder abrir ni cerrar del todo.
Llevaba meses con un ruido raro al subir, de esos que el dueño achacaba a que hacía frío y ya está. Ese jueves el motor se plantó justo a media mañana, con la terraza montada y clientes esperando el café.
Fuimos como cerrajero de emergencia en Horta-Guinardó, que es lo que más nos piden los negocios de la zona cuando el cierre falla en plena jornada. Hacemos bastante instalación de cierres metálicos en locales de este tipo, sobre todo en bajos comerciales antiguos donde el mecanismo ya ha dado varios avisos antes de fallar del todo.
Media hora y el bar volvió a abrir.
Lo que más se nota en un negocio es lo poco que se revisa el cierre hasta que da problemas. Un local no puede permitirse perder una mañana de trabajo por algo que se ve venir. Si el motor hace ruido raro al subir o bajar, mejor mirarlo un día tranquilo que un jueves con la terraza montada.